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Sí, somos 7.000 millones, ¿y qué? Lo importante no es tanto la cantidad de personas, sino la pirámide de población mundial, la distribución de edades de toda esta gente. Por poner un ejemplo muy claro, aunque esperemos que nunca llegue a producirse en la realidad: si la población mundial fuera de 15.000 millones de habitantes, pero todos tuvieran edades entre los 60 y los 90 años, existe la garantía casi absoluta de que la especie humana desaparecería del planeta en cuestión de 30 años como mucho, al no haber posibilidad de que se produjera el relevo generacional, al ser casi imposible traer nuevos bebés al mundo, por cuestiones biológicas y de edad. Por tanto, la cantidad no es tan importante como lo es la distribución de edades.
Mientras tanto, lo que sí que sabemos es que las desigualdades entre ricos y pobres crece cada día más. Sabemos también que hay organismos internacionales que presionan a gobiernos soberanos para que aprueben el aborto legal. Sabemos que mueren 50 millones de bebés al año por causa del aborto legal.
Sabemos que muchas ayudas económicas que se conceden a países del Tercer Mundo van condicionadas a un control estricto del crecimiento poblacional, incluyendo aborto, anticoncepción y esterilizaciones masivas. ¿De verdad es motivo de alarma el crecimiento de la población mundial? ¿No es una razón de preocupación mucho mayor la crueldad que tienen los seres humanos con los de su misma especie?
