Viernes 10 de febrero de 2012 | Actualizado a las 22:16 h.
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Situación de la entidad bancaria leonesa
Según estos datos, el total activo de Caja España alcanza los 25.198 millones de euros, lo que supone un descenso interanual del 3,4 por ciento. En cuanto a los recursos de clientes, depósitos de la clientela, valores emitidos negociables y pasivos subordinados se han situado en 18.265 millones, lo que significa un descenso del 8,9 por ciento, mientras que el crédito a la clientela suma los 14.356 millones de euros, con una reducción del 6,9 por ciento interanual. En este sentido, los préstamos con garantía real (los más importantes) ascienden a 9.938 millones de euros, un 3,6 por ciento menos que hace un año.
La grave crisis económica ha provocado también un incremento de la tasa de morosidad de la entidad que se situó en el 5,89 por ciento en el mes de junio, frente al 5,68 por ciento de finales de año y una cobertura sobre dudosos del 55,88 por ciento y de créditos del 5,48 por ciento, gracias a unas dotaciones para los fondos de cobertura de 864 millones de euros. La recesión ha provocado también una reducción del 31,7 por ciento de la liquidez en el primer semestre y del 10,2 por ciento interanual y se ha situado en los 2.637 millones de euros.
La entidad apunta también, en un informe recogido por Ical, que la situación de los tipos de interés, en mínimos históricos, ha afectado al margen de intereses que ha caído un 18,3 por ciento en un año, mientras que las comisiones netas han disminuido un 0,7 por ciento debido a la menor actividad. Los resultados de operaciones financieras se sitúan en 63,4 millones de euros, frente a los 140,9 del año anterior. Todo ello sitúa el margen bruto a junio de 2010 en 293,8 millones de euros, lo que supone un 29,5 menos que hace un año, como consecuencia de los menores resultados de las operaciones financieras.
Los gastos de administración presentan un descenso interanual del 1,4 por ciento, mientras que la amortización crece un 23,5 por ciento.
Las pérdidas por deterioro de activos financieros ascienden a 113 millones de euros, frente a los 236 del año anterior, lo que hace que el resultado de la actividad de explotación se sitúa en los 18 millones de euros, un 55,4 por ciento inferior al del periodo del año anterior.
Caja Duero
En cuanto a Caja Duero, destaca que la situación de crisis provoca que la entidad cierre el semestre con un balance consolidado de 21.440 millones de euros, lo que supone un aumento del 3,5 por ciento respecto al mismo periodo del año anterior. Sin embargo, pone de manifiesto que la entidad ha sufrido un primer semestre muy negativo en cuanto a morosidad, que sin embargo ha tenido una “contención notable” en el segundo trimestre, en que sólo se incrementó en 47 millones de euros. A finales de junio, Caja Duero contabilizaba un total de 1.047 millones de euros en activos dudosos, un 40 por ciento más que hace seis meses, cuando se registraban 744 millones. La tasa de morosidad se sitúa, de esta forma, en el 5 por ciento y la tasa de cobertura en el 42,6 por ciento.
El crédito a la clientela asciende a 13.970 millones de euros, lo que supone 217 menos en lo que se lleva de ejercicio y 397 menos que hace un año. El crédito hipotecario es el que ha sufrido una mayor caída relativa a lo largo del ejercicio.
Caja España destaca también que las campañas agresivas de captación de recursos ha encarecido sensiblemente el coste de financiación, si bien considera que “la holgada situación de la liquidez que la caja presentaba al inicio del ejercicio ha permitido mantenernos al margen de la guerra de precios iniciada” y han buscado financiación de “fuentes menos onerosas”. La política conservadora de plazos ha tenido su reflejo en las renovaciones de los depósitos a plazo que han disminuido en 522 millones de euros, mientras que la s cuentas a la vista han bajado también en 229 millones. La disminución de la financiación ha sido paliada mediante apelaciones al Banco Central Europeo, “única fuente de liquidez en la actualidad ante el cierre de los mercados monetarios”, señala la Caja, y los saldos con esta entidad alcanzan los 1.049 millones de euros.
La disminución de la inversión crediticia y de los recursos de los acreedores produce una disminución del negocio gestionado por más de 1.460 millones de euros, con una variación semestral del 4,3 por ciento.
Caja Duero destaca también una disminución de los costes que se sitúa en el 1,9 por ciento, aunque las pérdidas por deterioro de activos drenan 54 millones a la cuenta de resultados. Así, el incremento de la morosidad provoca una necesidad de dotaciones a insolvencias específicas por valor de 164 millones de euros.
Todo ello, conduce a un resultado consolidado del primer semestre de 13,3 millones de euros, lo que supone una disminución sobre el mismo periodo del año anterior del 67,6 por ciento.


