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Desde hace unos cuantos meses, primavera 2009 mas o menos, las Cajas de Ahorro de este país han estado y están muy cuestionadas, financieramente hablando. Solo haciendo un recorrido por este período, nos encontramos con el escándalo de la CCM (Caja Castilla Mancha), presidida por el ínclito Hernández Moltó, socialista de pro, diputado nacional por su partido y fracasado candidato a alcalde de Toledo. El agujero que dejó cuando la misma tuvo que ser intervenida por Banco de España, lo tenemos que tapar entre todos, pero no recuerdo ni una palabra de disculpa de él ni de sus jefes políticos, ni castigo alguno por las consecuencias. Ahora la reflotación de la CCM ha sido encomendada, con las ayudas pertinentes, a la Caja de Ahorros de Asturias (Cajastur). Un ejemplo de gestión seria, profesional y efectiva la de esta Entidad de la vecina provincia, que supongo pone colorados, o más bien rojos de envidia, a muchos gestores cercanos.
Unicaja, andaluza y malagueña, renunció a quedarse con la prenda manchega a pesar de las presiones socialistas para que lo hiciera y ha preferido crecer haciéndose con dos bocados mucho mas digeribles como son la Cajasur cordobesa y la Caja de Jaén. La verdad es que estas entidades tan chiquitas no tienen ningún futuro como independientes y han visto la oportunidad de sobrevivir bajo el paraguas de una más grande y de notable buena gestión. Hasta Cajasur, propiedad de la iglesia católica, lo ha visto claro y ha renunciado a sus privilegios, lo que resulta elocuente. El modelo gestor de Unicaja, su crecimiento, apoyo social, imagen corporativa, mecenazgo, patrocinios de deportes relevantes etc., es realmente admirable y su presidente Braulio Medel, socialista comprometido, sabe decir no o sí, anteponiendo intereses de la entidad a los políticos de su partido.
La Caixa de Barcelona es el ejemplo contrario. Presidida por otro socialista, el ex ministro y vicepresidente de Gobierno, Narcis Serra, mucho mas famoso porque tocaba el piano que por sus éxitos al frente de carteras, ha necesitado el auxilio de los fondos FROB (fondo restructuración ordenación bancaria), para acometer una fusión con la Caja de Manresa y otra más, también catalana. Además, según parece se le ha impuesto que sea el modelo gestor de Cajamanresa el que se implante en la nueva, lo que reconocería implícitamente que la de Barcelona, mucho más grande en tamaño, iba por camino equivocado.
Lo de Caja Madrid es de antología. Antología del disparate. La segunda Caja del país, la cuarta entidad de crédito española, es desde hace un tiempo el escenario de lucha por colocarse, mas rastrero que se pueda imaginar. Ni un solo criterio profesional en esa pelea por el puesto, trascendiendo incluso a las cuestiones de liderazgo en el primer partido de aquella Comunidad y aspirante a primero de España. Dos gallitos del mismo partido, uno en Ayuntamiento y otra en Comunidad, a los que la Caja en su esencia les importa un comino y solo quieren salir triunfadores para eliminar contrarios, confundiendo la negociación con una guerra. La estrategia de la Sra. Aguirre estaba muy clara: Colocar a un hombre de su confianza en la presidencia para controlar la Caja, tenga o no, cualificación para ello y pactar con los socialistas un segundo nombre para controlar al primero. El Psoe muy conforme por tener más fuerza de la que le corresponde y ambos contentos. El Alcalde de Madrid que de tonto no tiene nada, les paraliza el invento, pone contra las cuerdas a todo el que se mueve y se arma un tsunami de mucho cuidado. Surge el nombre de Rodrigo Rato que parece contentar a todos, pero solo en apariencia. Ya se verá hasta donde llega la ola.
A nuestra provincia también puede llegar un buen tornado. La fusión o integración (como quieran llamarle), lleva seis meses de gestación, pero la abuela sigue sin parir. Lo que comenzó siendo una negociación paritaria entre Caja Duero y Caja España, con ligera ventaja de ésta, fue derivando a una a tres bandas con la incorporación de Caja Burgos. Si en junio parecía bastante claro que todo lo que hubiera iba a ser liderado por nuestra Caja, cada día que ha pasado juega a favor de la Duero y en detrimento de la de aquí. La evolución de las cifras de mora, la deficiente gestión que ahora va saliendo a la luz con los vencimientos de operaciones, la situación concursal de las tres empresas mas importantes de la provincia con alto endeudamiento en Caja España que hacen muy dudoso su cobro, la concentración de riesgos en el sector de construcción ahora en mínimos de actividad, las peleas soterradas por colocarse en la presidencia de la resultante, las filtraciones interesadas del estudio auditor de la empresa KPMG, el consejo forzado por petición de los dos Vicepresidentes (en eso si se han puesto rápido de acuerdo), para recibir información que por derecho debería corresponderles, la Junta enredando por detrás y por delante, etc. etc., hacen, así lo creo, que Caja España esté en su tiempo más débil, justamente cuando se va a tomar la decisión que le afecta y la mas importante de su existencia. Por cierto, que el alcalde de Pucela no me cae muy bien, pero al menos ha argumentado razones objetivas en defensa de su propuesta. Aquí contraatacamos con fuegos de artificio y cartas a los Reyes Magos. Si la sede sale de León, si prevalece otra Caja sobre la nuestra y se producen reducciones de plantilla significativas, no arriendo la ganancia de nuestro Alcalde y actual Vicepresidente, ni para él ni para su partido. Del otro lado de la plaza de Botines, las miras están puestas en la colocación definitiva para presidir lo que salga y, aunque no gusta, creo que va a lograrlo.
Un amigo y colega me envía hoy un correo relativo a la adjudicación de Caja Castilla Mancha, a favor de Caja Astur. Termina con una interrogación que transcribo: “¿Te imaginas las carcajadas en el Banco de España, si les hubiera llegado una propuesta de Caja España, para ser la beneficiaria?” Es verdad que cada uno tiene lo que siembra y Cajastur y Cajaespaña, han utilizado tierras y fertilizantes muy distintos.
