Jueves 09 de febrero de 2012 | Actualizado a las 19:37 h.
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Dichas dudas han empezado a remitir desde que se aprobó el fondo de rescate en la Zona Euro para apoyar a cualquier país que lo necesitase. Las medidas de drástico recorte de gastos aprobadas en España por el Gobierno, así como su compromiso de seguir reduciendo gastos, han tranquilizado a los mercados de deuda y han comenzado a atraer a los inversores extranjeros. En las últimas semanas está llamando la atención el hecho de la el Departamento Estatal de Divisas Chino haya acudido a las subastas de deuda española, haciéndose con más del 10% del total de la deuda adquirida por los inversores institucionales extranjeros, cosa que hasta ahora no había sucedido.
Parece que el gobierno español ha encontrado en el “dragón asiático” un socio para ayudarle a financiar sus problemas con la deuda. China se ha convertido en el mayor inversor del mundo. No hay ni un solo país en el que no hayan invertido de una manera u otra. África se ha convertido en su principal proveedor de las materias primas que necesita para su crecimiento. En EE.UU se ha convertido en el principal tenedor de deuda etc…
Todo esto hay que analizarlo dentro del contexto de la situación de privilegio en la que se han instalado los mercados emergentes frente a los occidentales, tras la reciente crisis financiera. Mientras unos se han asfixiado con su enorme deuda, los otros se han dedicado al ahorro y la inversión tradicional, lo que los sitúa en una posición económica más fuerte para crecer en los próximos años.
Los países asiáticos, con China a la cabeza, han estado comprando compañías financieras americanas desde el estallido de la crisis, por la falta de liquidez en EE.UU.
Todo ello hace presagiar que dichos países serán los ganadores de la actual crisis, dado que mientras occidente intenta limpiar todos sus excesos, ellos están invirtiendo dentro y fuera de sus fronteras, lo que les va colocando en una situación de privilegio que les aportará enormes beneficios en las próximas décadas.
En todo esto se apoyan las recomendaciones de la mayor parte de los gestores del mundo, que ven en los mercado emergentes en general, y en los asiáticos en particular, una excelente oportunidad de inversión. Toda cartera bien diversificada pasa por tener tanto deuda de los países emergentes en moneda local, como renta variable. Ahora lo importante es encontrar a las gestoras internacionales más apropiadas para cederles la gestión a través de sus fondos de inversión.
