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El Bierzo rezuma contaminación por todas sus hendijas y si Del Olmo la quiere tanto, mejor que llenar de tóxicos el Pajariel, una vez finado podría donar sus restos a la futura planta de coincineración que la ‘cementeria’ Cosmos proyecta instalar en Toral de los Vados (permanentes), habida cuenta de que, según los promotores de este horno de mierda (a través de una fundación ‘oximórica’ denominada ‘Cemento y Medio Ambiente’ -Cema), la “valorización energética” de residuos en las plantas cementeras, como llaman de forma eufemística y engañosa a la quema de basuras, reporta numerosos beneficios al medio ambiente. ¡Jódete!, confunden de propósito el medio ambiente con su cuenta corriente y ni siquiera se sonrojan.
En fin, tras el varapalo del Supremo a los objetores a Educación Para la Ciudadanía, éstos ya piensan en acudir al Tribunal Constitucional y, en su caso, al de Derechos Humanos, de Estrasburgo. Yo propongo que, ya puestos, planteen una objeción de conciencia a otras disciplinas, tales como Ciencias Naturales, pues a fin de cuentas la teoría de la evolución de las especies contradice de plano a la verdad revelada del creacionismo bíblico, por más que los teólogos (que a la postre son todos teleólogos, porque sólo tienen un objetivo final, demostrar la existencia de dios, aunque para ello haya que destruir ‘el mundo’, ‘el país’ o ‘público’) se empeñen en conciliar a Darwin y a dios (adiós muy buenas).
(Véase el titular: ¿qué es el 'transfugismo'?, un ‘juevo’ colgando y otro lo mismo)
También podría objetarse a la Física, pues demuestra que en la creación del Universo nada tuvo que ver dios. Se me argumentará que el mismo Einstein dijo que “dios no juega a los dados”, cosa que yo admito, porque el muy borracho y cabrón juega con nosotros a la ruleta rusa, y caemos como moscas.
También podrían los padres negarse a que sus hijos e hijas fueran a clase de Educación Física, o como cojones se llame ahora el engendro, pues en ella las mujeres lucen piernas y tetas y, como sostiene algún juez, eso puede incitar al usufructo y hasta servir de circunstancia atenuante en caso de violación. Y qué decir de la Historia, de la Literatura y de la Filosofía, que son todas una pura manipulación. Nadie querrá que recuerde la nauseabunda basura educativa que me hicieron tragar durante mis estudios. Yo me pregunto dónde hostias estaba entonces el tal Benigno Blanco, del FFF, (el Foro Filatélico de la Familia) y los curas y obispos que ahora reclaman a base de fraseología ‘pulpítica’ una libertad ideológica que, mientras tuvieron ocasión, jamás reconocieron a los demás.
En el fondo (de inversiones) toda actividad docente y todo conocimiento, hasta el del lenguaje, presuponen una orientación moral que, por lo visto, el señor Benigno Blanco conoce mejor que Zapatero y que los jueces del Supremo, porque, según proclama, él sabe distinguir la moral buena de la moral inmoral, por llamarla así mediante otro ejercicio ‘oximórico’.
El tal Benigno se afana ahora en un puritanismo que nada tiene que ver con la moral, porque se le acabó el chollo político que en su día tuvo con el PP. Sus convicciones no van más allá. Digamos que su ‘telos’ (también es teleólogo en ese sentido) es ser un grano en el culo del gobierno. A él le gustaría ser un carcinoma, pero no pasa de ser un tumor Benigno. Por cierto, cuando Benigno estaba en el macho del gobierno jamás le oí yo exigir que se derogara la ley del aborto, porque el aborto, por lo visto, no era malo de suyo entonces, sino que se ha vuelto inicuo y pernicioso sólo tras la llegada al Gobierno de ZP.
PD. Para quien esté cansado de los juegos de palabras y palabrejas inventadas les diré que el término ‘oximórica’ es inventado, pero alude a la figura literaria muy conocida en poética como oxímoron. Hace referencia a términos que siendo contradictorios aparecen unidos, como agua seca o luz oscura. Hay muchos otros, como inteligencia militar, político honrado... Ahora se está imponiendo un nuevo concepto oximórico: calentamiento frío. Los apóstoles del calentamiento global, al que en invierno prefieren llamar cambio climático, dicen ahora que el calentamiento global puede explicar el enfriamiento que estamos viviendo. Sí, y Santa Teresa cuando tomaba miel con hachís veía a dios y lo contaba, eso sí, lo contaba como dios, no como otros muchos, tales como los dos que cito a continuación, que lo cuentan que da puro asco.
Otrosí digo. Si la buena literatura y la buena música crean adicción, Gamoneda y Halffter han encontrado la cura perfecta. Estoy faltón, qué le voy a hacer.
