Viernes 10 de febrero de 2012 | Actualizado a las 22:16 h.
Enamorados
«Galletas de San Valentín, un dulce perfecto para el 14 de febrero»
|
|
Cuando fuimos a ver el palomar que nos quedaba, resulta que salió un paisano "del lugar" que dicho sea de paso ladraba más que los mastines, que ¿Cómo se me ocurría hacer fotos de una propiedad privada sin pedir permiso?, la cosa es que ni la finca era de él, ni el palomar y no había ningún tipo de cerramiento.
La verdad, para flipar con el agua que toman algunos por las mañanas, porque sino no tiene más explicación, le dije que lo sentía mucho que si tenía algo que hablar era con el propietario, no con el vecino y se fué como alma que lleva el diablo a buscar a medio pueblo. ¡¡Madre mía!! aparecieron cuatro bravucones hombretones del terruño, ante dos mujeres indefensas (madre e hija) y en Smart, vamos de película de Almodovar, que yo creo que si termino este censo sin ningún otro percance, tengo que ponerme en contacto con él, porque tengo anécdotas como para regalar, pero como esta ninguna, todo un peliculón.
La máxima preocupación de estos "bien encarados hombretones" era que seguro que sacaba dinero de todo esto, vamos resumiendo que me estoy forrando y lo mejor del caso es que todo lo que saco de todo esto, es conocer bien mi provincia, pasar buenos momentos y muchas risas. Afortundamente nunca había dado con gente tan mal encarada como este señor. También sentían cierta preocupación ya que desde Tierra Camala me pagaban algo por este trabajo, desde aquí pido un sueldooooooo (a ver si cuela) está claro que leen la revista, eso es bueno y todo esto sin decirles nada, total como lo decían todo ellos.
Así que si alguna vez vais por Banecidas os recomiendo que tengais mucho cuidado al mirar cierto palomar, que hay un vecino mal encarado que ladra, la cosa es que no entiendo bien que defiende, a no ser que en Banecidas le quieran poner puertas al campo, que al paso que vamos y con tanta tontería junta, no me extrañaria lo más mínimo.
Es una pena que en estos tiempos, quedemos tan pocos bobos que creamos en utopías y luchemos por ellas \"sin cobrar un euro\" cosa que la gente no entiende, claro ya dice el refrán; cree ladrón que todo el mundo es de su condición. Y no sé si son cosas del destino o la Ley de Murphy esa, con tanta gente y tanta movida dejamos la cinta de medir olvidada en el palomar y tuvimos que volver al lugar de los hechos, pero ahora ya buscando al dueño y se reían, evidentemente la cosa no era para menos, salvo el vecino de la bronca, que encima la había guardado él (que seguía con la misma murga), sigo pensando que este destino que joío y que salao es a veces.
De todos modos siempre tiene que haber un "Abilio" en algún pueblo o comunidad de vecinos, tocando las narices, es como si tuvieran que formar parte del paisaje del día a día. Irma.- http://unmundofeliz-irma.blogspot.com/
