Viernes 10 de febrero de 2012 | Actualizado a las 22:16 h.
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![]() El consejero de Sanidad, Francisco Javier Álvarez Guisasola, asiste al Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud (CISNS). (Foto: Juan Lázaro) |
Según explicó Guisasola, la ministra presentó un documento de bases que invita a trabajar sobre el desarrollo de un modelo sanitario coordinado en diferentes aspectos: recursos humanos, política farmacéutica o cartera de servicios. “Una serie de acciones que no se han concretado pero que considero un buen punto de partida para empezar a trabajar”, resaltó Guisasola.
En su opinión, el Ministerio de Sanidad ha hecho suyos un “porcentaje importante” de las medidas que la Comunidad le hizo llegar en un amplio documento, más concreto que el de la Administración central, en el que se abogaba por aprobar un plan estratégico de recursos humanos para todo el territorio del SNS. Además, Guisasola destacó el hecho de que “por primera vez” la Administración central haya decidido sentar a las comunidades autónomas para abordar en exclusiva la sostenibilidad del sistema y la financiación, con un documento, “aunque sea de bases”. Guisasola, junto con otros consejeros, sí pidió a la ministra que acompañe su propuesta de un cronograma para su aplicación.
Además, Jiménez presentó a las comunidades una serie de medidas urgentes para reducir el gasto farmacéutico, sobre todo en materia de precios de los medicamentos, su inclusión o no dentro del sistema o la aplicación de tratamientos adecuados, medidas que, según sus cálculos, permitirían ahorrar a las administraciones 1.500 millones de euros en todo el territorio del SNS. Su objetivo es presentar cuanto antes un decreto ley al Consejo de Ministros. “Esto será una importante ayuda, no olvidemos que el gasto farmacéutico es el segundo más importantes de la Sanidad después de los recursos humanos”, aseguró Guisasola.
El consejero llevó a la reunión, que se inició a las cuatro y media de la tarde, una veintena de medidas de acción para mejorar la calidad del sistema sanitario, con el plano laboral como eje principal. Por este motivo, el consejero defendió la necesidad de coordinar las administraciones sanitaria y educativa al objeto de incrementar las plazas de formación pregrado ajustadas a las necesidades reales e impulsar la formación especializada postgrado. Del mismo modo, considera necesario homologar la homologación de títulos de facultativos extranjeros.
Guisasola abogó por acabar con la competencia entre comunidades autónomas en dos materias: la retribución salarial a médicos y enfermeras y las ofertas públicas de empleo.
Para todo ello, Guisasola pidió un sistema financiero que cubra el coste real del servicio o prestación sanitaria, que tenga en cuenta las peculiaridades territoriales. “Sin esta garantía de viabilidad financiera, aunque pudiera llegar a ser suscrito el Pacto, en la práctica carecería de efectividad”, apuntó.
Además, el consejero planteó la aprobación de una cartera de servicios única, que evite la “escalada de la oferta asistencial”, definir la ubicación de los centros de referencia por carácter geográfico y establecer medidas concretas orientadas a la contención del gasto farmacéutico. La Consejería de Sanidad reclamó también impulsar una única Agencia Nacional de Evaluación de Tecnologías, un Espacio Común de Información Sanitaria que garantice la interoperabilidad de los sistemas actuales y futuros.

