|
|
El “cambio de talante” en la gestión, haber hecho “visible” a León en el mundo gracias a su política de internacionalización, la capacidad para haberse adelantado a las circunstancias económicas y el poder haber contribuido al desarrollo económico de la provincia son las bases sobre las que ha avalado su propuesta para continuar como rector de la ULE. “Nos hemos dejado la piel en una institución en la que creemos y que para León es fundamental. El desarrollo económico de León se debe a la universidad”.
De esta forma, ha comentado que la institución se ha consolidado como una “referencia” para empresas y otras entidades que “ahora cuentan” con la universidad. Así, ha citado al Inteco, al Parque Tecnológico de Ponferrada, a la Ciuden, a empresas como Telefónica o al Ejército, con quien también colabora.
Hermida no ha hablado mucho sobre sus perspectivas de futuro con el objetivo de “dejar algo” para el resto de la campaña, aunque sí ha explicado que los próximos años van a ser “muy complicados” para todos, aunque ha comprometido, si resulta elegido el próximo día 22 de marzo, el “mismo talante” para llevar a cabo la “defensa” de la universidad pública y “estar preparados para ser los primeros en llegar cuando haya que ir a coger dinero”, así como el fomento de la incorporación de los jóvenes para la investigación, el desarrollo y la innovación, porque “la edad media es demasiado elevada” en la institución académica.
Hermida formaliza su candidatura en el registro de la ULE. (Foto: Campillo)
Papel “tractor” para la ciudad de León
Así, el actual rector, ha realizado un balance de los ejes de su mandato durante los últimos años. De esta forma, ha destacado el papel “tractor” que ha supuesto la Universidad de León para la ciudad, ya que se han generado “nuevos empleos”. “Hay una cosa de la que estamos orgullosos: en la universidad no ha sobrado nadie en cuatro años y tenemos la idea de que en los próximos años no sobre nadie”.
Por todo ello, Hermida ha comentado que su equipo se presenta a la reelección con la “cabeza bien alta” por haber sido “muy poco incoherentes” con los principios de “profesionalidad y transparencia” que se marcó al principio de su mandato. De esta forma, ha destacado la capacidad para “lidiar la situación económica” que ha calificado de “complicadísima” por lo que se han debido tomar “decisiones difíciles”, aunque “hoy queda claro” que aquella postura fue la acertada. “Hemos maximizado todo el dinero que teníamos”.
“Actuamos con mucha antelación a otras instituciones. Lo que hicimos hace años, ahora lo están haciendo otros. La solución no era endeudarse sino buscar la estabilidad presupuestaria”, ha explicado el candidato a rector quien ha valorado la “gestión” que ha garantizado la “viabilidad de esta universidad” y poder “llevar la nave en una situación complicada”.
Relaciones institucionales
Por otro lado, ha destacado la apertura al diálogo de la ULE con otras instituciones y en la toma de decisiones a nivel interno, sobre todo con un pasado, ha dicho, en el que la institución tenía “difíciles relaciones con el resto de las instituciones”. “La universidad es un referente. Todos cuenta con nosotros y nosotros contamos con todos”, ha explicado.
En cuanto a la política de “internacionalización” de la ULE, José Ángel Hermida ha comentado que se ha abierto la puerta a ser “visible en el mundo”. “La Universidad es de León y para León, pero proyectando a León fuera”. Además de China y del Instituto Confucio, Rusia, Brasil y Portugal son otros de los puntos en los que se establecen colaboraciones, que se mantendrán durante los próximos años.
Los “errores” del Plan Bolonia
En lo académico, el actual rector ha comprometido una “reflexión” sobre el Espacio Europeo de Educación Superior, conocido como Plan Bolonia, y sus “errores” y poderlo “revisar”. En este sentido, ha recalcado que la implantación del nuevo modelo educativo se ha realizado en la Universidad de León en “tiempo récord”. También en investigación, dentro de este marco, se llevarán cabo actuaciones para buscar financiación en el ámbito europeo para buscar solución a “problemas comunes” de la zona suroeste de Europa, que aglutina a Galicia, Castilla y León y el norte de Portugal.
