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La asamblea de Caja España ha aparobado, tal y como estaba previsto, la fusión con Caja Duero y lo ha hecho por una amplia mayoría. Concretamente 148 asambleistas han dado su aprobación a la fusión, tres han mostrado su rechazo y otros tres han dejado ver su abstención.
Finalizada la asamblea el presidente de la entidad, Santos Llamas, se ha dejado ver visiblemente satisfecho por el mayoritario respaldo a la fusión con Caja España. "Esto es una batalla en la que todos han ganado", ha sentenciado Llamas.
A partir de este punto Llamas ha anunciado que en el plazo de "un mes se realizará la asamblea general", que podría tener lugar los días "7 o el 8 julio". Será en ese momento cuando ambas entidad, ya convertidas en una sola decidan el "nombre comercial, presidente" y cargos en el consejo, así como el siempre delicado asunto de las prejubilaciones. Por su parte, Santo Llamas señaló a los medios que todavía ni siquiera se ha plantado ser o no el presidente de la nueva entidad bancaria.
Francisco Fernández
Igualmente satisfechos se han dejado ver este sábado los dos vicepresidentes de la entidad financiera leonesa. Francisco Fernández, alcalde de León, ha destacado el alto grado de "responsabilidad" de los consejeros.
Fernández también ha apuntado el éxito que supone la fusión y el impulso que dará "a la economía leonesa".
Isabel Carrasco
Isabel Carrasco, por su parte, se ha confesado "muy contenta" por un acuerdo de fusión que es "positivo" y que era "imprescindible".
La fusión, según Carrasco, permitirá "consolidar el sistema financiero y la nueva caja será un importante músculo financiero que beneficie a toda la Comunidad".
Carrasco también ha querido "felicitar a todo el mundo" por este proceso que, sin embargo, ha asegurado llega "un poco tarde" recordando que ya en el año 99 se intentó conseguir sin éxito un acuerdo similar.
Un largo mes por delante
A partir de ahora lo que queda es “un mes muy movido y de mucho trabajo”, según el presidente de Caja España, Santos Llamas, quien ratificó que la nueva entidad resultante comenzará su andadura “cuando el registro inscriba a la nueva caja”, lo que previsiblemente sucederá “en torno al día 7 u 8 de julio”. Hasta esta fecha, las entidades trabajarán interinamente, con sus presidentes y con sus consejos generales, para poner en marcha todas las comisiones. “No podemos perder más tiempo, sino empezar a trabajar desde mañana mismo”, insistió Santos Llamas.
En este sentido se expresó el presidente de Caja Duero, Julio Fermoso, quien explicó que la nueva entidad “va a tener un potencial de crecimiento mucho mayor y dentro de unos años va a generar más puestos de trabajo”. Tanto él, como el director general de Caja Duero, Lucas Hernández, la decisión adoptada hoy es “la mejor decisión para seguir adelante en este marasmo económico y financiero mundial”. Ambos consideraron que la fusión, de la que, por número de activos, surgirá la octava caja más potente de España, da tranquilidad “ante los sinsabores que van a seguir sucediendo”.
A partir de ahora, y una vez informado tanto el Banco de España como el consejero de Economía y Empleo de la Junta de Castilla y León, Tomás Villanueva, se abre un periodo de transición en el que los dos directores generales deben diseñar los pasos a dar para la desaparición definitiva de Caja España y Caja Duero y el nacimiento de la nueva entidad.
A partir del lunes, la comisión de control se transforma en una comisión electoral cuyo objetivo es hacer cumplir los acuerdos de paridad gestados en Tordesillas y que obligan a Caja Duero a nombrar a 40 asambleistas más para equipararse a los 160 de Caja España. Así las cosas, a los 120 de Caja Duero se unirán 14 más adscritos al grupo de impositores, 13 correspondientes a corporaciones municipales de acuerdo con las elecciones de 2007, seis a las Cortes de Castilla y León, dos a las entidades de interés general y cinco al colectivo de empleados. Posteriormente, el nuevo consejo de administración de la entidad recién nacida, que estará compuesto por 34 miembros, deberá elegir al presidente y a las comisiones delegadas, que celebrarán sus reuniones en Salamanca.
Una vez conformado el nuevo Consejo de Administración y, tras cumplir los plazos legales, se celebrará una asamblea en la que ya tomarán parte los 320 miembros. Los detalles definitivos de la fusión se irán definiendo durante los dos próximos años. Entre esos aspectos debe decidirse el nombre comercial de la nueva entidad y aspectos como la compatibilidad de los productos comerciales de Caja Duero y Caja España o la compatibilidad de libretas de ahorro y tarjetas de crédito que, en la actualidad, operan de un modo diferente.
Presidente y vicepresidentes, momentos antes del inicio de la asamblea. (Foto: Campillo)
Representantes de la asamblea, momentos antes de su inicio. (Foto: Campillo)
Modelo de negocio
Entre los principios en los que se basa el proyecto de fusión entre Caja España y Caja Duero destaca lograr que la nueva entidad sea mucho más eficiente y rentable, solvente, así como una gestión eficiente del riesgo, orientada a los clientes y con una alta liquidez. También, sus responsables pretenden mantener el volumen de recursos públicos en niveles moderados, establecer una devolución de ayudas creíble y previsiones prudentes. Además, confían en poder cumplir los planes dentro del pesimista escenario actual sin distorsionar a la competencia.
Con el fin de alcanzar un posicionamiento óptimo para el desarrollo futuro de la nueva Caja fusionada, el modelo de negocio se diseñó en torno a cuatro grandes ejes que son, una estrategia basada en los negocios bancarios tradicionales; un plan ambicioso de reestructuración, enfocado al aprovechamiento de las economías de escala derivadas del proceso de fusión, así como a la mejora de la eficiencia; un compromiso con la Obra Social y un proceso de recapitalización con apoyo del FROB, destinado a reforzar los recursos propios durante el proceso de fusión.
Esta nueva entidad resultante de la fusión tendrá además un mayor foco en el negocio bancario tradicional, con una presencia geográfica nacional articulada a partir de su fuerte posicionamiento en Castilla y León, donde mantendrá el liderazgo financiero. Además, consolidará su presencia en los mercados de Madrid y Extremadura, áreas colindantes a la zona tradicional y de fuerte crecimiento en el pasado.








