Viernes 10 de febrero de 2012 | Actualizado a las 22:16 h.
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Estas cifras fueron pronunciadas hoy por la vicepresidenta primera y consejera de Medio Ambiente, María Jesús Ruiz, quien inauguró en Caleruega (Burgos) el Centro de Interpretación de Las Loberas, ubicado en el paraje de Las Rozadas. Ruiz aprovechó para recordar las actuaciones que el Ejecutivo regional llevó a cabo el año pasado tanto para la defensa del lobo como para los ataques de los mismos a las reses de los ganaderos. Así, además de las indemnizaciones pagadas, invirtió otros 700.000 euros en el vallado de las zonas de pastos de 127 ganaderos de la Comunidad.
La vicepresidenta manifestó que la Junta tiene un Plan de Seguimiento y Control de los Lobos que habitan principalmente en la zona norte y sur del Duero. Los datos hablan de 150 manadas, que suponen unos 1.500 ejemplares. En este sentido, señaló que este programa pretende servir para preservar la seguridad de este animal en la fauna de la región.
Sin embargo, la consejera de Medio Ambiente subrayó que esta iniciativa también contempla la posibilidad de conceder autorización para matarlos en caso de que supongan un peligro para el bienestar de las reses de los ganaderos. Precisamente en 2009, cinco lobos fueron abatidos con autorización en la zona norte del Duero y ocho en la zona sur del Duero.
Centro de Caleruega
Ruiz analizó la situación del lobo en su visita a Caleruega, donde inauguró este centro que se ha diseñado de forma interactiva con el objetivo de dar a conocer el modo de vida de los pastores, así como las construcciones ligadas a su actividad en el campo: las tenadas y las loberas. Ruiz calificó de ‘singular’ esta actuación enmarcada dentro del proyecto Observatorio de la Biodiversidad de la Ribera del Duero promovido por el Ayuntamiento del municipio y la Fundación Oxígeno. Una iniciativa que supone un importe total de 1,5 millones de euros.
La vicepresidenta del Ejecutivo regional mostró su satisfacción por la “sensibilidad” que ha tenido el Consistorio para llevar a cabo una actuación de estas características. Asimismo, se comprometió a estudiar la posibilidad de que el Ejecutivo regional colabore en la financiación de este proyecto. Junto al centro se ha instalado una torreta-mirador para ver el paisaje donde habitan aves esteparias, ya que en este paraje se puede disfrutar de toda la Sierra de la Demanda y los Picos de Urbión, además de la llanura que caracteriza a la Ribera del Duero. El verdadero protagonismo de las especies que habitan Caleruega se lo llevan las aves esteparias como la avutarda, la ganga ortega o chorla y el alcaraván, entre otros.
El presidente de la Fundación Oxígeno, Roberto Lozano, aprovechó la presencia de la consejera y de miembros de las entidades colaboradoras (Caja de Burgos y Cajacírculo) en esta iniciativa para explicar el proyecto completo y su finalidad. Una iniciativa que tiene como objetivo principal proteger las especies y espacios que conforman los diferentes hábitats de la Ribera del Duero, principalmente aquellos que se encuentran en regresión. Un proyecto que supondría la creación de varias infraestructuras que favorecerían el turismo en la zona y la creación de empleo.
El centro de interpretación y la creación de actividades culturales y educativas ponen fin a la primera fase del proyecto que ha supuesto un desembolso de 136.000 euros.
La primera parte de la iniciativa se ha denominado educación ambiental. Hasta la fecha la Fundación Oxígeno ha obtenido más de 200.000 euros para ejecutar su idea, pero todavía precisan de 1.200.000 euros para sacar adelante todo su programa dividido en cinco fases. Ahora, se buscará subvenciones para la segunda parte que pretende la construcción de un centro de investigación ambiental. La tercera fase sería crear alojamientos turísticos como un albergue o casa de alquiler. Una cuarta parte pasaría por identificar enclaves naturales de interés en la Ribera del Duero y firmar acuerdos para la conservación y cuidado de los mismos. Finalmente, la última parte es la propia puesta en marcha del proyecto.
Las loberas
Los trabajos habituales de los caleroganos eran la agricultura y la ganadería, siendo importante el número de rebaños. Los pastores los sacaban a pastar y los recogían al anochecer en tenadas.
Los pastores se guarnecían en loberas, pequeñas construcciones circulares de piedra caliza con una entrada y un respiradero para la fogata. Su nombre viene de una de sus funciones, protegerse ellos y al rebaño del ataque del lobo. En el paraje de Las Rozadas se han rehabilitado algunas, preservando las características originales de este tesoro de la arquitectura popular de la comarca.
Una de ellas alberga el Centro de Interpretación de las Loberas. Junto a ella se ha instalado una torreta-mirador para apreciar el paisaje de monte de encina y muchos claros donde habitan aves esteparias. Complementando el conjunto, existe una ruta circular señalizada de 10,2 kilómetros. La ruta discurre por paisajes de mosaico compuestos por tierras de labor, húmedas vaguadas, bosques de encina, jóvenes pinares y páramos con sabinas.
Valor ecológico
Caleruega se caracteriza por alto valor ecológico que se corresponde con un área de clima mediterráneo. Su representación florística está asociada a las necesidades hídricas, con especies adaptadas a la aridez del clima y a la falta de ambientes umbríos como la encina, la sabina el quejigo y el enebro.
El municipio también cuenta con especies de las riberas de los ríos como los chopos y sauces; matorrales formados por aulagas, estepas, escobas y plantas como el tomillo salsero y el cardo corredor.
Desde el punto de vista de la fauna, también está determinada por los ecosistemas mediterráneos, donde destacan gran variedad de especies de anfibios como tritón jaspeado, el sapo partero, la ranita de San Antonio, la rana común, el gallipato, el lagarto ocelado, la lagartija ibérica, la culebra de collar, la víbora hocicuda; peces como el barbo y la bermejuela; mamíferos como el zorro, el corzo y el tejón; y aves como el águila real, el aguilucho pálido, la alondra común, el buitre leonado, el colirrojo tizón o el milano real.

