Viernes 10 de febrero de 2012 | Actualizado a las 22:16 h.
Enamorados
«Galletas de San Valentín, un dulce perfecto para el 14 de febrero»
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El barco ha partido con dirección a Las Palmas y su llegada está prevista para las 7.00 del lunes (8.00 en la Península). Los activistas están acompañados por un guardia de seguridad y han solicitado a la naviera que les reserve un espacio para evitar posibles altercados con pasajeros marroquíes. Los activistas se trasladaron desde la Casa de España hasta el puerto de El Aaiún en dos vehículos alquilados y en un vehículo de la Depositaría de Bienes del Estado, la institución encargada de gestionar los bienes españoles situados en la antigua colonia del Sáhara Occidental.
Según uno de los activistas, Pablo Monedero, que junto con sus 13 compañeros se había trasladado a la capital administrativa del Sahara Occidental "para denunciar la violación de los derechos humanos en ese territorio y la ocupación marroquí ilegal", la llegada del grupo hasta el puerto había transcurrido sin incidentes.
Se han pagado sus médicos
En cada uno de los coches viajaba un funcionario español que conducía el vehículo. El paso del convoy a través de los controles marroquíes instalados en los 22 kilómetros que separan la Casa de España del puerto de El Aaiún ha sido facilitado por las gestiones diplomáticas españolas, según el Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación.
"Cuando llegaron al puerto había un gran despliegue militar" marroquí, han indicado las fuentes de Sáhara Acciones. Exteriores ha confirmado que los 14 pudieron completar los trámites fronterizos necesarios para salir de territorio controlado por Marruecos, aunque uno de ellos lo ha hecho mediante la presentación de un salvoconducto proporcionado por el cuerpo diplomático español.
Anteriormente, en la mañana del domingo, una de las más afectadas por las agresiones de la Policía marroquí durante la protesta del sábado, Carmen Roger, ha sido atendida por un médico particular para que le recetara analgésicos. Los propios activistas se han tenido que costear el importe de la consulta, según denuncian desde el colectivo prosaharaui. Sin embargo, Exteriores destaca que "desde el primer momento" se les ha proporcionado asistencia consular, incluidos los servicios de un traductor para los once activistas que fueron detenidos el sábado y facilitar la toma de declaración por parte de la Policía Marroquí.



