|
|

Ahora parece que empiezan a oír los sordos, a ver algo los ciegos, a entender un poco los que, voluntariamente, tenían cerradas las entendederas.
"Cada vez son más los intelectuales que descubren que al cerebro lo alimenta el estómago", escribí en la página 90 de mi libro 'Sensaciones', del año 1998.
"En la república de las letras todos quieren vivir a cuerpo de rey", página 241 de 'Picotazos liberales'.
Han sido muchas las veces que afirmé: "Los premios manchan". Y muchas también las ocasiones en que pregunté: ¿Quién es más corrupto el político que entrega el premio o el tiralevitas pelota que lo recibe ufano…?
Pues bien, amigos lectores de Leonoticias.com, me precio de ser un intelectual libre e independiente. Mi dignidad, mi credibilidad y mi prestigio están sobradamente acreditados por la hemeroteca, por la biografía, por los libros, por los hechos. Y siendo así, enteramente entregado mi pensamiento y mi creatividad al servicio de la razón, no pude menos que alegrarme el otro día cuando en un programa de debate en la televisión, los tertulianos coincidieron en la opinión de que, en España, no hay intelectuales que puedan servir de referentes y ejemplos para esta sociedad actual en crisis de valores, tan sometida a la tiranía de los necios y de los mentirosos y, a la vez, tan descarriada.
Ninguno dudó al afirmar que los "pensadores" habían tomado partido y, voluntariamente, están entregados al poder político que los sustenta tan ricamente, que los colma de éxito social y económico. Don Pablo Castellano, estando de acuerdo en lo esencial, se permitió poner el dedo en la llaga al explicar: "Sí, sí hay intelectuales, pero se les oculta. Conozco a grandes pensadores, a excelentes escritores, a buenos poetas; pero se les impide salir en los medios de comunicación, no se les dan oportunidades ni premios, porque no son dóciles con los poderes establecidos".
De este modo, de esta guisa, con esta mala forma de actuar, los encargados del bien común, los gobiernos, lo van corrompiendo todo. Y el pueblo liso y llano no se entera de la verdad, no pide explicaciones a los gobernantes ni a quienes les apoyan públicamente, firmando manifiestos y pidiendo el voto. Me refiero, claro está, a todos esos "artistas" y pseudo-intelectuales de la "cultureta", supuestamente de izquierdas, que se han enriquecido a lo grande, con cargo a la subvención, al chollo, al "sableo" del esquilmadísimo erario publico, que ya no alcanza para dar un subsidio de 426 euros a los desesperados que no tienen trabajo, y menos aún una Renta Básica generalizada, como viene pidiendo por estos deudos don Ramiro Pinto.
A mi derecha y a mi izquierda (a mi cerebro y a mi corazón) les sublevan la hipocresía y la mentira de esos 'equilibristas de la literatura' que se tienen por grandes escritores y poetas (a veces hasta intelectuales) porque han sabido desarrollar 'encanto personal' y 'gran capacidad de engaño'. Su lema es "destacar a cualquier precio", dando la impresión de que están de parte de los menesterosos y desheredados de este mundo, cuando la realidad (oculta y ocultada realidad), es bien distinta: están siempre, incondicionalmente, tirándose a los pies de los poderosos». Este párrafo es parte de mi artículo: "Socialista de derechas", publicado en Bierzo7 el 5-2-2004, incluido en 'Picotazos liberales'.
Al pueblo no sólo lo engañan los políticos, lo engañan aún más los "vividores de la cultureta", que están en connivencia total y absoluta con los depredadores que los han bautizado, confirmado y subido a los altares de la fama, y de la mamandurria.
Estos sujetos, en su inmensa mayoría, se exhiben como vedettes y, desgraciadamente, se les aplaude demasiado.
Es el gran drama de España.
Con toda burbialidad.
Feliz Navidad.
