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Esas doce manos pertenecen a César Brito, José Pichel, Goyo Fermoselle, Luis Barreda, Antonio Martín y Jorge G. Trevín, periodistas en activo en Salamanca y Valladolid que desengrasan su rutina diaria tratando de idear la continuación ideal para el relato. El que inauguró el blog comenzaba con un ocurrente duelo a pistola en la medianoche del último día de 2011. Lo que sucedió a partir de entonces es un misterio para lectores y autores que se desvela cada día. Una sola palabra define el pasaje que, eso sí, está obligado a respetar una sencilla norma de estilo. No puede superar las diez líneas de extensión en su origen. Es otro de los desafíos de ‘12manos’ con el que, además, se intenta no saturar al lector que sigue las aventuras inventadas por los escritores escondidos tras un seudónimo juguetón que remite a primates célebres de la historia, convertidos en imagen corporativa de la idea por obra y gracia de la ambigüedad de la arroba. Sobre quien deba cerrar el mes con su contribución recaerá la responsabilidad de titular cada relato.
Según parece, en enero toca acción. Un oscuro mercenario pone a prueba la resistencia de un hombre para obligarle a manejar los hilos del mundo….o eso parece por el momento. Sin embargo lo que suceda en el futuro es una incógnita porque el devenir de cada historia -una por mes- está en buena parte determinado por su arranque. Cada autor tiene la obligación de iniciar el relato dos veces por año. “Podríamos pasar de la historia actual a otra de humor, una romántica e, incluso, novelar una biografía inventada, quién sabe”, reconoce Barreda.
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Cinco de los fundadores del blog de improvisación literaria www.12manos.com. (Foto: Ical)
Rumores y sorpresas
Las especulaciones no se han hecho esperar. A los pocos días de su irrupción en la red, ya circulan rumores sobre a quién corresponde cada seudónimo. “Aún es pronto pero con el tiempo, cada autor terminará por ser reconocido gracias a su estilo porque todos tienen algo diferente”, explica César Brito, sorprendido por la trascendencia que está teniendo lo que fue concebido como “un juego entre amigos”.
Mientras tanto, el centenar de fieles que de media conectan diariamente con la aventura que se desarrolla en ‘12manos’ siguen corriendo la voz de esta idea y ya se atreven a comentar su punto de vista sobre el desarrollo de los acontecimientos. Como quienes escriben, también ellos se sorprenden con el discurrir de la historia porque, como es de esperar, esta adquiere vida propia hasta escaparse de las manos y la imaginación de quienes creen que debería tener uno u otro desarrollo. “Es algo en constante movimiento”, subraya Antonio Martín consciente de que, si gusta, con el tiempo las tramas también podrían comenzar a hacer caso a las ideas de los lectores, “o quizá ya lo estén haciendo”, plantea, enigmático. También han llegado las primeras críticas por la orientación del relato inaugural en el que, al quinto día, muere violentamente una mujer “para sorpresa del resto de participantes en la idea”, revela José Pichel, que apacigua los ánimos pidiendo paciencia porque “aún queda mucho año y habrá relatos bien distintos”.
“El reto es apasionante”, confiesa Goyo Fermoselle, quien desvela como, dado que ‘12manos’ acaba de nacer, unos y otros han de acostumbrarse a que el relato no continúa tal y como el autor de cada post desearía “sino como al siguiente le apetece”. “Respetamos la libertad creativa y únicamente tratamos de cuidar la continuidad y la coherencia”, revela. Los seis monos y sus doce manos aún están en periodo de acoplamiento. “En unas semanas toda fluirá muchísimo mejor”, aseguran. Pese a los inconvenientes de este periodo inicial, cada autor espera con ansia la llegada de su turno de publicación para aportar su granito de arena.
Cornelius, Clyde, Maguila, Copito de Nieve, Mr. Teeny y el Sr. Mangabeye -tal y como se hacen llamar sus alter ego blogueros- confían en que el ejercicio literario que representa www.12manos.com les ayude a mejorar su técnica de escritura, muy apegada en la mayoría de los casos a la exigencia del trabajo diario, que impide la reflexión y la búsqueda de la palabra correcta. “La idea es buena, sólo falta que escribamos bien”, ironiza José Pichel consciente de que, cuanto más se depure la técnica, más atractivo será ‘12manos’ para unos lectores a los que la dosis diaria de acción improvisada de estos blogueros les termina sabiendo a poco.
