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Y entre esos utillajes específicos fue de gran utilidad los elevadores y las ‘plumas’ (grúa) para sacar las grandes piezas de los interiores del bastidor del vehículo, sin romperte la crisma ni deteriorar la columna vertebral. Esa imagen de Mauricio de una de las ‘moscas’ cojoneras (por el tiempo que han estado esperando el santo advenimiento) me recuerda el conjunto de cambio y motor de un Seat 1500, al que se le había incorporado un motor ‘Perkins’ diesel y un cambio de cinco velocidades. Con la cola de la palanca y toda la pesca. Clavado.
He de decir que era un rollazo sacar el conjunto de aquel mastodóntico cochazo. Sobre todo por no estar acoplado el bastidor, la carrocería al motor diesel. Hasta que optamos, después de muchas pruebas, a bajar el eje delantero (que era otra), una vez suelto todo el conjunto del motor y la caja de cambios, que quedaba depositado sobre unas tablas en la parte de arriba del foso. Después, enganchado con una cadena a la grúa, a la ‘pluma’, era igualito a la ‘mosca’ de Arroyo, suspendida sobre un elevador que, parece ser va a quedar a perpetuidad sujetando el bicho cojonero en Puerta Castillo.
“Qué telares”, creo que dijo un paisano cuando vio las mosquitas pesadorras del Arroyo. Otra de las frases leoninas con las que nos distinguen a los de esta tierra por esos mundos de Dios. Hace una docena de años, me preguntó la madre de mi yerno Emilio Montalvo, si nosotros nos dedicábamos en La Bañeza a tejer, porque mi hija Eva no dejaba de decir una y otra vez los telares que se formaban en mi casa cada vez que llegaban los carnavales u otras fiestas.
Al final le tuve que dar a mi consuegra una lección de leonismo y de ciertas frases y sus significados. Por eso, cuando el paisano apuntó lo del telar que iba a quedar sujetando el motor ‘Perkins’ de diesel y la caja de cambios de cinco velocidades del Seat 1500, me acorde de mi consuegra Carmen. Porque, con todos mis respetos para el artista, para el creador, no dejan de ser unos ‘telares’ como la copa de un pino leonés, esa ‘mosca’ y el resto de cojoneras que desde el pasado día cuatro de marzo adornan Puerta Castillo.
Amén
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Imagen publicada por Mauricio Peña en la última página de La Crónica.
