Jueves 09 de febrero de 2012 | Actualizado a las 15:49 h.
Enamorados
«Galletas de San Valentín, un dulce perfecto para el 14 de febrero»
|
|
El bolígrafo es "un pequeño ordenador", según lo define a DiCYT Panizo. De tamaño similar a los bolis de varios colores que se popularizaron hace unos años, el artilugio, además de tinta, incorpora una microcámara en el puntero que registra hasta 70 imágenes por segundo. Además, dispone de una grabadora de voz y un pequeño monitor que informa del estado del aparato. El conjunto está equipado con un procesador "similar al de un iPhone" y una capacidad de dos o cuatro gigabytes. Complementariamente, es necesario escribir sobre un papel especial, que lleva un patrón de puntos casi imperceptibles al ojo humano. Esta trama es clave para la interpretación de lo representado.
El aparato puede almacenar los datos de hasta 200 páginas de un folio DIN A-4, si su memoria es de 2 GB y del doble si es de cuatro. "En los ocho meses que lo llevo utilizando, no he tenido que limpiar la memoria", indica Panizo. A través de un sistema de reconocimiento óptico de caracteres (ORC, por sus siglas en inglés) reconoce y pasa a un editor de texto en un ordenador lo escrito o dibujado, no sólo un texto en caracteres latinos, también en escritura árabe o china o fórmulas matemáticas. Esta acción la realiza a través de la captura de las imágenes de la microcámara. Asimismo, es capaz de grabar 200 horas de audio. Las dos funciones (escribir y grabar la voz) las puede llevar a cabo al unísono.
Popularización
El objetivo de la acción de la Universidad de León es "intentar introducir el producto en la comunidad universitaria". Según considera el director de la política de innovación tecnológica de la institución, esta tecnología "ha comenzado a despegar". El experto considera que el gadget se puede popularizar entre docentes y estudiantes por mimetismo. "Una vez que algunos compañeros me han visto utilizándolo, se han incorporado a la tecnología", indica, por lo que cree que "a finales de año habremos convencido a un sector importante del profesorado". A través del convenio de colaboración con la empresa Anota2, los miembros de la comunidad universitaria leonesa podrán adquirir el producto con descuento. El bolígrafo digital de 2 GB cuesta para este colectivo 159'95 euros, un cuaderno 5'45 y el recambio de tinta 6'15.
Panizo considera que, aunque la tecnología ya sea madura (se ha desarrollado hace diez años, pero en los últimos dos ha vivido una explosión comercial), existen posibilidades de investigación en el campo de las aplicaciones "igual que ocurre con el iPhone". Entre los últimos programas que se han desarrollado para estos aparatos está la traducción de palabras a otros idiomas.
