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De todos es bien sabido que la Casa, ha sido y continúa siendo, la oficina de colocación mas importante de León, con los de antes, con los de ahora y esperemos que ya no, con los que vengan. Esta ciudad es lo suficientemente pequeña como para que una gran mayoría de su población se conozca, sepa de quien somos hijos o padres, quienes son nuestros hermanos y cuñados, qué hemos estudiado y en qué equipo militamos. Por lo tanto es realmente fácil hacer un seguimiento de muchas de las “colocaciones” de estos años y su vinculación con algún concejal en los últimos 25 de vida municipal. Y como entre ellos se deben favores, pues también se puede habilitar una plaza para el hijo de alguno, si llega el caso, en un ayuntamiento cercano, aunque sea de color diferente.
En lo que la gran mayoría de ciudadanos estamos de acuerdo, es en la sobre dimensión de la plantilla y en el coste insoportable de su mantenimiento, que condiciona fuertemente los presupuestos municipales, absorbiendo un gran porcentaje de su cifra e impidiendo acometer inversiones en la mejora de obras y servicios. Por ello, cuando el actual equipo de Gobierno accedió a la sexta planta de Ordoño II, también fue mayoritario el apoyo a las medidas que anunciaron, en orden a regularizar esta situación y acabar con las contrataciones digitales, ir acompasando los contratos temporales a las necesidades reales y valías profesionales, no a las militancias políticas y, en definitiva, reducir significativamente el número de asalariados.
Ahora, cada día nos desayunamos con una guerra de cifras, diferentes totalmente según quien las cuente. Así para el grupo popular en boca del anterior concejal de personal, la plantilla que ellos dejaron en mayo de 2.007 era de 1.906 empleados y la de ahora es de 1.905. Es decir, se ha reducido una unidad en casi dos años de mando en plaza. Eso contando con que han despedido a unos 120 trabajadores de jardines, querría decir que han ido contratando a 119, por otra vía. Hay que añadir que, según las mismas fuentes, el costo de personal en euros, pasará de sesenta y un millones y medio a casi sesenta y nueve, para el presupuesto del 2.009. Es decir siete millones y medio de euros mas. De todos los despidos producidos hay varios que los Juzgados de lo Social ha considerado improcedentes y por lo tanto hay que indemnizar a esos trabajadores pero además hay otros cuantos que se han declarado nulos y esto es mucho mas grave, porque obligan a la readmisión inmediata y al pago completo de los salarios que hubiera dejado de percibir el afectado, desde la supensión.
La verdad es que como no se si mienten unos o mienten otros, no quiero pronunciarme. Pero lo que sí afirmo es que en política no debe valer todo. Al menos, no la mentira. Aquí hay dos opciones. Si lo que denuncia el partido popular es verdad, el concejal actual de personal debería ser cesado de inmediato y apartado de la política por higiene democrática y para ejemplo de futuro. Si, por el contrario son el portavoz popular y el anterior concejal del área los que están engañando, deberían retractarse públicamente y responder ante su electorado, por tratar de confundir y mentir alevosamente sobre la actuación de un político, algo que carecería de ética y sería, en mi criterio, objeto de querella.
A mí me gustaría conocer cual es la verdad de todo este lío de cifras, pero no tengo la manera de saberlo por mí mismo. Por ello espero que la próxima vez que las hagan públicas, ni unos ni otros vuelvan a mentir.
En un artículo anterior, me refería a ese matrimonio imposible que pretendían contraer el Alcalde de la City y la Presi de la Dipu, como primeros espadas de los dos partidos políticos mayoritarios de esta provincia y que, finalmente no se consumó. Ninguno de los allegados de ambos bandos a los que tuve acceso tenían la más mínima esperanza, ni las organizaciones económicas, sociales o sindicales, tampoco.
Todo el mundo veía aquello como un acto propagandístico y ególatra por parte de los dos, para que hubiera buenas fotos y reportajes para vender el acontecimiento, pero sin ninguna garantía de amor presente ni futuro. Hay algunos matrimonios que acaban bien, otros duran toda la vida. El de estos dos, ha sido de los primeros. No soy quien para daros un consejo, pero siquiera por edad, dejadme que lo haga. Si os vuelven los picores del “ajuntamiento” y de verdad se puede hacer algo bueno por esta deteriorada provincia, os sugiero que lo consumeis fuera de aquí. Ambos por los múltiples cargos que os han otorgado, teneis muchas facilidades para encontraros en un lugar discreto y fuera de León, donde no os conozcan y se pueda trabajar a gusto, sin fotos ni prensa, ni radio ni televisión. Solo así os creeremos. De otra manera será como echar los polvos al viento.
¡Dejad el Parador de San Marcos, para los novios que de verdad quieran casarse!
