Viernes 10 de febrero de 2012 | Actualizado a las 22:16 h.
Enamorados
«Galletas de San Valentín, un dulce perfecto para el 14 de febrero»
|
|
José Vicente Casado, de 42 años, cuanta actualmente con un 'almacén' de 3.000 kilos de material terrestre y extraterrestre. Desde fósiles impensables hasta material procedente del espacio en el que jamás nadie parecía reparar.
El primer meteorito con el que se tropezó en su vida fue el que cayó en Villalbeto de la Peña (Palencia) en 2004. Desde entonces lleva 40 hallazgos. "El primero fue muy emocionante, como tener en las manos un trozo del cielo", ha recordado en diferentes reportajes.
"Son algo increíble"
Casado comenzó trabajando como arqueólogo en Estados Unidos, una labor que no ha apartado del todo, ya que elabora réplicas de fósiles de dinosaurios para museos españoles, pero fue la fascinación por los meteoritos la que le llevó a ocuparse también de este ámbito. "Estas rocas son algo increíble, no solo por sus vínculos por la ciencia sino porque los hombres han estado históricamente fascinados por ellas", mantiene.
El mundo de los "cazadores" meteoritos cuenta con cierta "leyenda" que le equipara a otras épocas de buscadores de oro o de tesoros arqueológicos. Casado relató que hay cierta "historia negra" entre estos personajes, ya que hace unos años una disputa por un meteorito caído en Rusia acabó con un asesinato.
"Furtivos"
Pero éstas historias corresponden más a lo que Casado califica de "furtivos", los buscadores de meteoritos que buscan principalmente lucrarse con la venta a instituciones museísticas o a joyeros de rocas extraterrestres. De hecho, el propio José Vicente recuerda que según la estadística de la revista Forbes, los meteoritos "son el bien tangible de inversión que más se ha revalorizado en los últimos 15 años", advertía en declaraciones a Europa Press.
Los meteoritos más "baratos", los de características metálicas pueden tener un valor de "80 ó 90 euros el kilo". Desde ahí, pueden ir ascendiendo como en el caso de las condritas, meteoritos metálicos con partículas de agua y carbono que forman en su interior peculiares dibujos y cristalizaciones, y los de origen marciano, hasta los más caros que, según Casado son los de origen lunar; pequeñas rocas desprendidas del satélite que, tras caer a la tierra, su valor puede superar los 1.500 euros por gramo.
Caza y captura
Sin embargo para este singular leonés el interés es más científico que monetario: "Desde pequeño me interesa la ciencia y hoy me parece algo fascinante. Los meteoritos tienen un interés científico muy por encima de cualquier otro interés. En ellos se puede descubrir cómo se formó el sistema solar, la tierra o la vida o cómo ha funcionado el universo desde hace millones de años". El propio Casado atesora rocas que en su interior tienen componentes que "se sabe que proceden de la explosión de una supernova externa al sistema solar".
Su afición y su profesión le provocan una indudable inyección de adrenalina. Le apasiona lo que hace y reconoce sentirse "atraído" por todo aquello que llega del espacio. Por eso, aunque en algunos momentos la búsqueda pueda ser "descorazonadora" José Vicente se pone en marcha en cuanto conoce que fragmentos de un meteorito podrían haber caído sobre la tierra.
Da igual el punto. Calcula la zona con ayuda de otros expertos y se lanza a una búsqueda en muchos casos casi desesperada pero que merece la pensa "cuando consigues que el meteorito esté en tu mano".

