|
|
El edificio, que restaurado en 1951, declarado Monumento Histórico en 1969, es en la actualidad la sede de Caja España, entidad que lo rehabilitó nuevamente en 1996, actividad que le valió el premio Europa Nostra.
Sin embargo ahora la entidad financiera traslada la mayor parte de la plantilla disponible en las oficinas ubicadas en el interior (unas 60 personas vinculadas a cuestiones administrativas y de gestión) al centro administrativo del Portillo, donde se quiere concentrar toda la actividad relacionada con el futuro banco.

Imagen de uno de los planos del edificio, elaborado por Gaudí.
En Botines quedará únicamente la Obra Social y sus representantes, quedando completamente vacío el resto de sus instalaciones. Botines era sede habitual de los consejos de Caja España Duero (que ahora como banco se celebran en Madrid) y centro de exposiciones de la entidad financiera, además de mantener un reducida actividad de cara al público.
Ahora, y tras ser 'vaciado de personal', la Casa Botines podría tener destino turístico, quedando reservado su uso 'financiero' para actividades de la Obra Social de forma exclusiva.
Desde Caja España Duero este viernes se ha asegurado que la unificación de todas las áreas de la entidad en el complejo administrativo de El Portillo entra "dentro de la normalidad" del proceso de fusión con Unicaja de Málaga y del aprovechamiento de recursos de cara al futuro banco.

Boceto final del edificio elaborado por Gaudí.
