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Mira tú por donde, ahora el neocon Bush nos ha salido más nacionalizador que Chávez y Evo juntos. Con la particularidad de que el yanki nacionaliza empresas en quiebra y los otros, por lo menos, nacionalizan las que son rentables.
Peor aún, cuando ya creíamos que no había nada peor que un tejano borracho y católico poniendo los pies encima de la mesa de su rancho, surge como de la nada un tal MacCain haciendo gala de un desconocimiento absoluto, no sólo de lo que es España, sino de su ubicación geográfica. MacCain anda tan perdido como el pepero Gustavo de Arístegui, que, en su afán por criticar a Zapatero, lo acusa de antiamericanista, sin reparar en que sus propios comentarios pueden ser considerados como claramente antiespañoles. Y es que la seudoerudición nunca ha sido una buena tapadera de la estupidez.
En fin, se verá que a mí no me gustan ni Bush ni MacCain ni Obama ni los Clinton ni la pija esa de Alaska a la que un espíritu santo le jodió a la hija y la dejó 'palante'. Por no gustarme no me gusta ni Arístegui. No me gusta nada un país cuyas bombas son más inteligentes que sus presidentes y que sus ciudadanos: al menos los misiles saben ubicar a un territorio en el mapa (como se demostró en Irak).
En Ponferrada, sorpresas te da la vida, anuncian a bombo y platillo que, para neutralizar la crisis que ZP no quiso reconocer, van a congelar el sueldo de los políticos, cuando lo que tendrían que hacer es congelar a los políticos. Esa sería una buena solución, porque, guste o no, los políticos, consustancialmente trincones, son el problema, bueno, los políticos y los banqueros. La crisis ha producido una curiosa perversión de valores: los atracadores de bancos han sido sustituidos por los propios banqueros. Es más, los devotos de san Libre Mercado se pasaron los últimos años pidiendo al estado que no interviniera en sus negocios, hasta que los dejaron esquilmados y arruinados y en ellos ya no crece ni la hierba. Ahora le piden al estado que intervenga inyectando dinero, miles de millones de dinero, cuando lo que habría que hacer es administrarles una buena inyección letal o sentarlos en una silla eléctrica (lo siento, tengo pasión por los electrodomésticos).
Por si fuera poco, ahora viene la Espe a anunciar que quiere privatizar el agua de Madrid. Cojonudo. Me pregunto cuánto tiempo tardarán los madrileños, que disfrutan del mejor agua de España, en beber mierda. Pues, con todo y con eso, la presidenta madrileña se perfila como la gran Esperanza del PP, habida cuenta de que Rajoy anda totalmente desorientado y ha vuelto a las andadas y a las andanadas que lo hacen parecer el auténtico y genuino Le Pen español (Le PPen).
Así que no me extraña que Zapatero esté todo el día de vacaciones. Este mes ya ha venido cuatro veces a León y no me extrañaría nada que acabara gobernando desde El Infierno (conocido bar del Barrio Húmedo muy visitado por él), pues para lo que hace en Madrid y para lo que le da que hacer la oposición muy bien podrían ejercer de presidentes el 'Pepiño' y la Bibiana Aído con traje de faralaes.
A tal grado de degradación hemos llegado que hasta Zapatero sucumbe a la pedantería y se va al Festival de Órgano de la Catedral. A este paso, no descarto que un día vaya, incluso, al Musac. Por cierto, tengo que decir que en el Musac se expone tanta inmundicia que al poco tiempo caduca y hiede y no precisamente a ámbar, (como le decía don Quijote a Sancho cuando el fiel escudero se desaguaba "por entrambos canales" tras ingerir el bálsamo de Fierabrás). Esa es la razón de que cada seis meses tengan que cambiar las exposiciones e instalaciones (parecen fontaneros) del flamante, digo flagrante, Museo de Arte Contemporáneo de Castilla y León, que dios tenga en su gloria. Por cierto, a finales de este mes se inaugura lo que rimbombantemente se llama una nueva temporada expositiva, pero que quiere decir que la mierda de dentro huele y hay que sustituirla por mierda fresca. Amén.
PD. Dicen que José María Aznar hace 2.000 abominables, digo abdominales, diarios. Este hombre no ha sido comprendido en absoluto. Pero, tranquilos, la prehistoria le hará justicia.
