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España, de milagro, no se ha convertido aún (aunque poco le falta) en la primera potencia occidental del disparate. Algunos nos resistimos, y soportamos con valor, y sufrimiento, los cobardes ataques de esas “malas calañas” de nacionalistas-separatistas que, insolidaria y bestialmente, se aprovechan de la “borreguería” partidista, y de la torpe debilidad de un artificial Gobierno del PSOE, que es un “trágico accidente”, mortal de necesidad, empeñado en llamar progresismo a lo que sólo es engañifa reaccionaria de la peor clase. Ayer en Barcelona, Fiesta de la Rosa, los trabajadores protestaban airadamente, mientras se reían —con toda felicidad— la Chacón, el Pepiño, y el Montilla…
Es muy triste y doloroso tener que soportar a diario a todos esos “apóstoles de la estupidez”, ávidas sanguijuelas, anticlericales beligerantes, antisemitas, antiestadosunidosdenorteamérica, renegados, que en su ignorancia manifiesta (pero disimulada) se las van dando por ahí de “seres superiores”, de ciudadanos ejemplares, pacíficos y bondadosos y desprendidos que, aunque no creen en Dios, sí adoran a los poderosos de la tierra, a los zapateros de turno, porque ellos les colman de gracias y privilegios. ¡Qué curioso que pretendan mirarnos a los demás por encima de sus enanos hombros, sin entender que somos pobres mortales, independientes y libres (con libertad vigilada y atacada), que jamás hemos vivido de la sopa boba, ni del maná de los presupuestos generales!
Dice el periodista de Molinaseca, don Alfonso Rojo, que en España ya no cabe ni un tonto más, y tiene razón pero, los seguirán fabricando y apilando, a destajo, todas las Universidades de “estepais”, empeñadas en ser de las peores del mundo…
Ahora, por arte y parte de esos “pensadores”, de esa “cultureta” falsamente progresista, resulta que Nicolás Redondo, Cristina Alberdi, Gotzone Mora, Rosa Díez, Sosa Wagner, Enrique Múgica, Gustavo Bueno, Javier Nart, Joaquín Leguina y muchos más socialistas o socialdemócratas de toda la vida, parece que son unos “indeseables” porque coinciden plenamente con “la derecha” en todos aquellos grandes asuntos de vital importancia para el futuro de España.
De este gobierno se puede decir, con razón y justicia, que todo lo que toca lo estropea. No ha solucionado ningún problema de los que había, y ha complicado lo que iba bien, como la economía, y la lucha contra el terrorismo. Ha roto la Constitución del 78, se ha entregado a los desafueros de los nacionalistas independentistas y separatistas, a los que ha dado alas y mucho más poder del que pedían.
Don Federico Ysart, escribió en la Gaceta de los Negocios: «la inconsistencia política y moral con que se adorna el señor presidente es preocupante». Tan preocupante que, por primera vez en la historia reciente de España, se le está perdiendo el respeto al jefe del ejecutivo y primer mandamás del partido en el poder.
Esto es, “Marx o Menos”, lo que tenía que contar...
Lo digo con toda burbialidad, pero sin florituras, que hoy me espera mi Pasión Vega y tengo prisa, mucha prisa. Adiós, genios.
