Viernes 10 de febrero de 2012 | Actualizado a las 22:16 h.
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Sea cual sea tu destino: playa, montaña, grandes ciudades o parajes exóticos, verás que las agencias de viajes ya tienen propuestas específicas para el turismo de salud. Y esto no significa que debas pasarte las vacaciones encerrado en un centro de wellness, sólo tienes que adaptar los destinos tradicionales al mantenimiento de tu salud. ¿Footing por Central Park?, ¿surf en el País Vasco?, ¿esquí en los Alpes?, y si te pasas por Roma, ¿qué tal subir a pie a la cúpula de San Pedro en el Vaticano?, son sólo algunas ideas. Pero te proponemos más.
Apúntate al turismo activo
Primer paso: elegir un destino de vacaciones. Segundo paso: ver qué actividad física se adapta a ese lugar. Piensa que los objetivos pueden ser de lo más variados, desde subir a una montaña hasta pasearte por una gran capital europea. Elige tu viaje y adáptale una actividad física en función de tus gustos y posibilidades. Te damos algunas ideas.
Turismo de ciudad, grandes paseos. Recorre a pie la ciudad para visitar sus monumentos más conocidos pero también los rincones que, de otro modo, te pasarían inadvertidos. ¡Anda mucho y luego tómate tus momentos de relax! ¿Qué tal un café en una terraza parisina? O si lo prefieres, opta por una sesión de jacuzzi o masaje en un centro de wellness.
Ciudades con áreas verdes, ¡a correr! Londres y Nueva York no son sólo Big Ben y Empire State. Cálzate las bambas y sal a hacer un poco de footing por sus parques. Será una experiencia inolvidable que te permitirá mezclarte con la gente del lugar. Además, si tienes ocasión de acercarte a algún gimnasio, completa el día con una sesión de pesas o alguna actividad dirigida.
Vacaciones en la playa. Sol sí, y deporte también. Sácale partido al entorno: nada, bucea, navega o incluso anímate con el surf o el windsurf. Todas estas actividades son de alta intensidad y te permitirán liberar mucha tensión. Luego estarás en el estado perfecto para disfrutar de una tarde de relax tomando el sol. Y recuerda, las actividades acuáticas son muy saludables y poco arriesgadas siempre y cuando las practiques acompañado de un instructor especializado.
Ir a la montaña, toda una aventura. Trekking, escalada o rafting son actividades que saciarán a los más atrevidos. Algunas requieren de mejor forma física (¿por qué no empiezas a entrenarte ya?) y pueden implicar algo más de riesgo, por depender de una naturaleza variable. ¡Pero que esto no te frene! Supervisado por un instructor cualificado saldrás airoso.
Elige el equipamiento adecuado
Incluye en tu maleta: calzado deportivo, calcetines, pantalones cortos o ropa de abrigo (si tu destino lo requiere). Tampoco olvides las camisetas deportivas. Igual de importante resultarán la protección para el sol, la crema hidratante y un recipiente para que puedas llevar agua allá donde vayas, imprescindible.
Además, no debes descuidar tu alimentación pese a estar en vacaciones. Tanto en épocas de ocio como durante tu vida cotidiana, recuerda que tienes que comer adecuadamente para rendir en la actividad física.
Como ves, nuestro objetivo es hacer que tus vacaciones sean más saludables y también gratificantes. Incluso pueden volverse emocionantes, si practicas una actividad que nunca antes habías hecho. Recuerda, a veces unas vacaciones pueden ser el comienzo de un mejor estilo de vida. ¡Atrévete a probarlo!
