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Y cada vez que digo que soy del Bierzo suele haber algún “listillo” de buena fe y mejor voluntad que sentencia: «Eres berciano». Yo le miro, tengo que mirarle, e insisto: «Soy del Bierzo». Mis dilectos interlocutores vuelven a la carga: «O sea que eres berciano de Villafranca». Entonces tengo que enfadarme un poco, bajar el tono de voz y, muy confidencial, casi susurrando, digo: «Soy del Bierzo pero no me gusta que me llamen berciano». No lo entienden, los tíos. Las tías un poco más, pero tampoco. Insisto y razono: «Sabéis que soy moderado y condescendiente, pero si no queréis enfadarme tenéis que decir que Bouza Pol es del Bierzo, concretamente de Villafranca, aunque, para bien ser, lo perfecto sería decir que es del Bierzo de Villafranca, pero, por favor, nunca le llaméis berciano, no le gusta: No le gustan las palabras terminadas en “ano”, así de sencillo.
Este “genial” razonamiento, como no está al alcance de todos, algunos podrán tacharlo de “gilipollez” (siempre habrá gente simple), pero no es excéntrico ni carente de sólido fundamento. Se fraguó en Madrid, hace años, cuando unos amigos me presentaron a una hermosa dama, muy fina, de Villafranca, que mostraba mucho interés por conocerme. Era tan atractiva, me miraba de aquella forma, desprendía tanto encanto natural que, siendo yo poeta, no pude hacer otra cosa que intentar conocerla, saber más, interpretarla... Insistí tanto, le caí tan bien, que no tuvo más remedio que derrumbarse un poco, y me confesó: «Digo que soy de Villafranca porque Villafranca tiene clase y es un nombre distinguido y muy bonito, pero, en realidad, y para mi desgracia, soy de Cacabelos». Lo dijo bajando mucho la voz, y siguió: «Lo que me pasa es que me da un poco de vergüenza decir Caca, Caca…belos… ¿Sabe usted…?»
Era tan guapa, tan tierna, tan maravillosa… Apoyaba, desmayada, con toda delicadeza su cabeza en mi hombro (el izquierdo, creo que era el izquierdo, sí), que la entendí y la comprendí y la consolé a la perfección e inmediatamente…
Tanto la entendí que, desde entonces, a la hermosa y gentil Villa del Cúa yo le llamo siempre CAUCABELOS. (1)
(1) CAUCA-BELOS. La Diosa Cauca.
(Inspirado por mis diosas Mari-Cruz, Sagrario y Blanca.)
(Dedicado a don Antonio Esteban González Alonso.)
